Ya habíamos anticipado el nuevo ‘peso’ que evidenciaba según los observadores la llamada ‘Liga de Gobernadores’ quienes, de paso, fueron la sorpresa en casi todo el país en las PASO de agosto, puesto que muchos de ellos, tal vez en forma inesperada o impensada para la mayoría, perdieron en sus propios terruños.

Dicha «Liga» es, para los principales popes de los partidos en competencia hacia octubre, un grupo heterogéneo de gobernantes pero con intereses en muchos casoscontrapuestos entre ellos mismos.

Sin embargo, el fuerte enjambre parece ser una variable bastante funcional para diversos sectores que buscan alcanzar el poder en 2019.

Con lo ocurrido en agosto en las urnas, el ‘macrismo’ ahora «mira con simpatía» la reaparición de la Liga por diversos motivos: le baja el precio a Sergio Massa como garante de la gobernabilidad y, al mismo tiempo, levanta una barrera muy conveniente para el caso de un crecimiento fuera de control de Cristina Kirchner.

Pero con los resultados del 13/8, festejan los sectores del peronismo que están fuera del kirchnerismo aunque es obvio que la ex presidente está fastidiada por todo ello.

A la hora de contar los porotos, los gobernadores del PJ que le responden incondicionalmente a la ex Jefa de Estado está Alicia Kirchner, muy golpeada por la reciente derrota en Santa Cruz.

Ni siquiera su ex ministro de Salud, el tucumano Juan Manzur, es un soldado obediente de la causa. Y mucho menos el formoseño Gildo Insfrán.

Pasado en limpio, hay que recordar que unos cuantos gobernadores del PJ salieron mal parados de las PASO y están obligados a mostrarse sumamente contemporizadores con el macrismo, dada su actual debilidad en sus provincias.

La nómina de los tales la encabezaría el cordobés Juan José Schiaretti, cuya lista quedó casi 20 puntos debajo de ‘Cambiemos’; le sigue Alberto Rodríguez Saá, que no sólo ve acercarse el final de su dinastía sino la inminencia de serios problemas judiciales. El pampeano Carlos Verna también integra la lista de los obligados a conciliar con la Casa Rosada.

UNO SOLO FESTEJA
Ante este panorama, en la otra vereda de la lista, la de los ganadores de las PASO, hay un solo gobernador que se proyecta en el espacio nacional y es el salteño Juan Manuel Urtubey, que discretamente se mostró victorioso y disponible, dándose tiempo y lugar para criticar a CFK y observar expectante.

Con los resultados visibles y frente a la ausencia de figuras nacionales de relieve, Urtubey emerge casi «naturalmente» como el rival de una Cristina que nadie imagina ganándole a Macri en el 2019.
Con un año no electoral por delante, hay consenso entre los gobernadores acerca de que la prioridad en el 2018 es negociar la gobernabilidad con la Casa Rosada.

Pero hay una ‘cláusula’ que Urtubey y otros observan con el ceño fruncido y que puede alterar estas previsiones. Es que Cristina Kirchner pudiera ganar la elección bonaerense en octubre.

Indudablemente, ello moverá a la ex presidente a probarse la ropa de candidata presidencial. En ese caso, el peronismo sería un hervidero difícil de contener y ante esa posibilidad, la mayor parte de los gobernadores para evitar que el cristinismo les complique sus feudosestarían casi obligados a empujarlo a Urtubey a plantarse como el otro candidato peronista. Esta situación entonces, crearía un nuevo escenario anticipado. de polarización en el PJ lo que cambiaría también los planes del gobierno nacional.

No hay comentarios