NEGROS NUBARRONES FLOTAN SOBRE ESTE DISTRITO... La «conexión Berazategui» del Triple Crímen por la Efedrina
El «triple crimen» del que fueron víctimas Sebastián Pablo Forza, Damián Pablo Ferrón, y Leopoldo Horacio Bina, relacionado al tráfico de efedrina hacia México, la mafia de los medicamentos adulterados y el asesinato de un narco colombiano en el estacionamiento del Unicenter, sigue abriendo fuertes brechas en la logística judicial bonaerense, que parece seguir sin encontrar el camino correcto para terminar con el citado y sonado ‘affaire’.
Con la caída de Martín Eduardo Lanatta, de 36 años de edad, y su hermano Christian Daniel Lanatta, de 37 años de edad, se inició un «efecto dominó» que llevó mas tarde, a las detenciones de los hermanos Víctor Gabriel Schillaci, de 29 años de edad, y Marcelo Javier Schillaci, de 30, ambos de Berazategui. Los Schillaci poseen distintas propiedades en el distrito, tanto en el barrio San Juan como en Ranelagh; inclusive, negociaron un enorme galpón sobre la calle 21 con una conocida familia italiana de empresarios de la mecánica de la zona. Sus nombres ya habían aparecido en escena, cuando se dio el presunto ‘autosecuestro’ de Leonardo Bergara, empresario desaparecido durante un mes en diciembre de 2008 por el cual su hermano debió desembolsar miles de dólares. Bergara habría estado «guardado» en una casaquinta en Ranelagh, que podría ser propiedad de los detenidos. Durante el «secuestro» de Leonardo Bergara, el Jeep Cherokee, dominio FVE 171, involucrado en el caso, habría estado guardado en la calle Nicolás Videla Nº 631 de Quilmes, domicilio de Christian Lanatta. MUCHO DESPLIEGUE DE PLATA En un comercio de los Schillaci sito en 24 y 139, solían verse distintos -y muy caros- vehículos, algunos pertenecientes al otro detenido, Martín Lanatta. El historial particular de los hermanos Schillaci cuenta con varias fojas escritas en el ámbito policial y judicial de la provincia de Buenos Aires. En el llamado «mundillo del hampa» sus nombres estarían muy vigentes, según fuentes policiales. También se conoce que los hermanos ahora presos, habrían adquirido un costoso supermercado a un ex funcionario municipal de Berazategui en unos U$S 150.000. Por su parte, los Lanatta no solo poseerían las propiedades en Quilmes -producto de allanamientos por el sonado caso- sino otras en distintos puntos de Berazategui y la Costa Atlántica. Martín Eduardo Lanatta es un conocido puntero Justicialismo de Quilmes y señalado como socio de Sebastián Forza en el negocio de la efedrina; se cree que sería presunto coautor del triple crimen de General Rodríguez. Es experto armero e instructor de tiro en el Tiro Federal de Quilmes, y se dedicaba a la gestoría de permisos de portación de armas. Habría gestionado permisos de portación para el propio Forza. SOCIOS PELIGROSOS... Además, Lanatta tendría como ‘socios’ a un oficial de la Policía Bonaerense cuyas iniciales serían O.A.J domiciliado en la calle 49 de la localidad de Plátanos, partido de Berazategui; un ex oficial provincial, R.G.R domiciliado en la calle Magallanes de Florencio Varela, entre otros; se investiga si con ellos, se hacían trámites ilegales de portación y tenencia de armas, estafas con automóviles «truchos», comercialización de mercadería robada y el autosecuestro de Leonardo Gabriel Bergara. También habría vínculos de esta organización, con la firma «Corredores de Seguridad Nacional S.A.» con domicilio legal en la calle Maipú de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se cree que la firma podría estar involucrada con automóviles blindados «truchos»; Martín Lanatta también sería uno de los titulares de la firma «Elvesta Argentina S.A.», con domicilio en la calle Pola de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, empresa que se dedica a la comercialización de medicamentos. Christian Daniel Lanatta, hermano de Martín, preso desde hace meses por robo calificado en la zona de Bolivar, en la provincia de Buenos Aires, ahora también detenido por el triple crimen. En su casa de Quilmes, se sospecha, estuvieron secuestrados Forza, Bina y Ferrón antes de su muerte. Incluso, podrían haber sido asesinados allí mismo. Otro de los puntos donde se orienta la investigación, apuntaría al hermano de un conocido dirigente quilmeño -de apellido Abasto- señalado por ser uno de los que más presionó a Forza, poco antes de que apareciera asesinado. Hoy estaría fuera del país. Ibar Esteban Pérez Corradi, detenido por la Interpol por pedido de la justicia de Estados Unidos, que lo acusa por asociación ilícita, podría haber estado relacionado con Martín Lanatta en forma comercial, con la firma «Elvesta S.A.». Mario Martín López Magallanes, empresario farmacéutico que aparece mencionado en la causa por el triple crimen, mantenía negocios con la «Droguería San Javier», que dirigía Néstor Lorenzo, también preso, junto con otras personas, por la causa de la mafia de los medicamentos. LA EXTRAÑA MUERTE DEL TESTIGO... También la muerte de Emiliano Nicolás Marcos, con domicilio en la calle Helguera Nº 2838 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tendría su «capítulo local» en el distrito de Berazategui. Como se recordará, el pasado 15 de noviembre de 2009, un tren arrolló a Marcos, testigo clave en la investigación del triple crimen de Gral. Rodríguez. Inicialmente, se creyó que se trató de un suicidio, hasta que el juez federal Julián Ecolini supo que se trataba de una «pieza clave» en el caso de la Efedrina. Allí el magistrado capitalino dio intervención a la Fiscalía Criminal de Mercedes del Dr. Juan Bidone, que tiene a su cargo la pesquisa sobre las tres ejecuciones de Gral. Rodríguez, ocurridas en agosto de 2008. La filmación tomada desde el propio convoy que arrolló a Marcos, muestra un cuerpo inerte acostado boca abajo sobre las vías, el cual es mutilado en forma múltiple por el tren. Ahora bien. Los expertos forenses, coinciden en que, primero, un suicida no se queda quieto al acercarse el tren. Generalmente, o se arrojan cuando llega, o hacen gestos al aproximarse el tren. El cuerpo del testigo, estaba inerte al ser atropellado. Tampoco habría salpicadura importante de sangre, que suele ocurrir cuando un cuerpo está vivo y el corazón bombea sangre. En este caso, no hubo lo que en la jerga científica se denomina «explosión de sangre», o sea que Marcos estaba muerto sobre la vía, antes que lo arrollara el tren. Una investigación reciente, involucraría a la ex esposa de un conocido empresario de Berazategui, cuyo auto -un Peugeot 206- podría haber sido el utilizado para secuestrar a Marcos. Se presume que el testigo clave bajó de su casa en la calle Helguera -como era su costumbre- a comprar cigarrillos, y fue «chupado» por dos sujetos quienes lo subieron al auto de marras, y lo golpearon con un elemento contundente para desvanecerlo y llevarlo, pero la fiereza del ataque le habría provocado la muerte, razón por la cual decidieron deshacerse del cuerpo acostándolo sobre las vías en cercanías de la estación de trenes de Villa del Parque. En su huida, el auto habría sufrido la rotura de una pieza de su tren delantero pese a lo cual fue traído hasta Berazategui, donde lo guardaron en la casa de la ex esposa del citado empresario. Se cree que -precisamente- la mujer engañaba a su marido con uno de los Schillaci, y cuando fue descubierta, se produjo la separación, quedándose ella con la propiedad y el auto, radicado en el distrito, aunque a nombre de otra mujer. El ex esposo de la referida mujer, también tenía relación con Martín Lanatta, quien le habría gestionado una portación de armas, aunque se desconoce si también era ‘trucha’ como muchas que se le atribuyen a las ‘gestiones’ de Martín Lanatta.
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